¿De qué se trata el Ramadán, el mes sagrado del islam?

Entrevista a Hossein Kamaly

Hossein Kamaly es un profesor del Barnard College que se especializa en estudios islámicos e historia de Medio Oriente. En esta entrevista explicó los principios básicos del Ramadán, el mes santo del calendario musulmán que empezó el lunes pasado.

¿Cuál es la importancia del Ramadán? ¿Qué se observa en este evento religioso?
Todos los días deben ser iguales en un calendario secular, pero no lo son en los calendarios religiosos. En el caso musulmán todo el mes del ramadán, el noveno del calendario lunar árabe, es la celebración del acontecimiento más especial de todos.
    Se festeja el descenso del cielo a la tierra de la palabra de Dios, el Corán. Durante el Ramadán, las puertas del cielo se abren más que nunca. Así como bajó la palabra de Dios, la palabra de los que rezan le llega de manera más eficaz que en cualquier otro momento.
    Ayunar durante el Ramadán es uno de los cinco pilares del islam. ¿Por qué abstenerse de comer y beber, y de otros placeres corporales, es un elemento crucial de la observación? 

¿Cuál es la importancia espiritual del ayuno?
Para recibir las bendiciones del Ramadán, las mujeres y los hombres que estén en buen estado físico deben ayunar a lo largo del mes, del mismo modo que los jóvenes de ambos sexos que hayan llegado a la edad de la observancia religiosa. Como lo prescribe el Corán, el ayuno diario empieza antes del amanecer y termina con la puesta del sol. Están exentos de ayunar los que no puedan dejar de comer o beber por ser de edad avanzada, tener enfermedades u otras razones, pero igual reciben las bendiciones de este mes.

Además de ayunar, ¿qué otras actividades realizan los creyentes para honrar este mes?
El Ramadán es más que abstenerse de comer o beber durante el día. Es un momento de contemplación, devoción y rememoración de Dios, en especial por medio de la lectura y la recitación del Corán.
    También es importante ocuparse del bienestar de los menos afortunados de la comunidad, al donar a los pobres, en especial, a fines de mes. Para atenuar y sofocar los malos actos dentro de una familia, como hablar mal de alguien, tener rencores y mentir, se realiza una introspección intensa y se debe estar más consciente de Dios durante el Ramadán.
    Uno de los sellos distintivos de este mes es la “noche del destino”, “noche de la medida” o “noche del valor”, llamada Lailat al Qadr, en árabe. El Corán dice que en esta noche especial los ángeles descienden del cielo —incluido el arcángel Gabriel, el más importante— para traer la paz y la presencia divina al mundo. No se precisa cuándo puede ser la noche del destino; por lo tanto todas las noches son especiales.

¿Hay variaciones importantes en la manera de guardar el Ramadán?
Las observancias del mes del ramadán pueden variar en forma y contenido de una comunidad a otra. Por ejemplo, los musulmanes chiitas esperan hasta que se disipen las señales del crepúsculo en el horizonte para romper el ayuno —a esta comida se le llama iftar en árabe—, lo cual puede suceder unos minutos después que la mayoría de los musulmanes sunitas. Una evolución importante, especialmente en Estados Unidos, es que se les da la bienvenida a personas que no son musulmanas para que participen en los iftar.

Beduinos, en Arabia Saudi


Población: 2.006.000
Religión principal: islam
Biblia: Porción  de la Biblia
Estatus: No alcanzada

Los beduinos suelen seguir una jerarquía de lealtades basadas en la cercanía de parentesco que va desde el núcleo familiar hasta el linaje, la tribu e incluso a todo un grupo étnico o lingüístico. Las disputas se resuelven, los intereses se persiguen y la justicia y el orden se mantienen por medio de este marco organizativo. La unidad familiar individual normalmente consiste en tres o cuatro adultos (una pareja casada, más hermanos o padres) y cualquier número de hijos. Viven vidas semi-nómadas y se dedican al pastoreo de rebaños.

Obstáculos para el ministerio
Arabia eSaudita es muy hostil a cualquier tipo de testimonio cristiano

Peticiones
Ore por el puñado de seguidores de Jesús entre los beduinos, que el Señor proteja y alimente su fe. Ore para que se encuentren y que tengan comunión juntos. Ore por aliento espiritual.
Ore para que los beduinos sean cada vez más atraídos por el hombre Isa (Jesús) a medida que leen el Corán.
Ore para que el Espíritu del Señor abra sus ojos para ver que Jesús es más que un profeta.

Afgano, tayiko en Afganistán

Población Global: 8,396.00
Religión: Islam
Biblia: Biblia Completa
Estatus: No alcanzados

Resumen de la Etnia:
Los tayikos modernos son descendientes de los pueblos persas. Siempre han hablado persa (Hablado un dialecto relacionado con dari en Afganistán). Siendo originalmente un grupo tribal, abandonaron la estructura organizativa estricta desde hace mucho tiempo. Sin embargo, siguen guardando tradiciones culturales. Estas tradiciones han sobrevivido los siglos de invasión de las fuerzas como las antiguas hordas árabes y recientemente los guerreros talibanes.

¿Cuáles son sus creencias? 
Los tayikos son casi completamente musulmanes. La mayoría de ellos son musulmanes sunitas de la secta Hanafi, pero hay unos pocos musulmanes chiítas ismaelitas que viven en las remotas zonas montañosas. El Islam impregna cada área de sus vidas. Los rituales relacionados con el nacimiento, la pubertad, el matrimonio y la muerte se basan en sus creencias. Repiten fielmente oraciones memorizadas cinco veces al día. 

Además de las creencias islámicas, el espiritismo (creencias que incorporan el uso de amuletos y amuletos) también está muy extendido entre los tayikos.

Ideas para el ministerio
Los tayikos tienen baja tasa de alfabetización. El evangelio probablemente les puede llegar mejor a través de los medios orales: los vídeos, las grabaciones, la radio y las historias Bíblicas.

Mapa afgano, tayiko en AfganistánAfgano, tayiko  

Puntos de oración
* Pídale a Dios que restaure la paz política y la estabilidad en Afganistán. 
* Pídale a Dios que llame a los obreros cristianos entrenados en el idioma dari para llevar el Evangelio a los tayikos. 
* Ore para que los trabajadores de socorro cristianos que trabajan en Pakistán sean testigos efectivos entre los tayikos que han sido desplazados de sus hogares. 
* Ore para que los fondos de ayuda estén disponibles para las personas que viven en áreas afectadas por la hambruna. 
* Ore para que se establezcan iglesias locales fuertes entre los afganos tayikos.

La conversión de Tiyamiyu Akinlade (Nigeria)


El siguiente relato, fue extraído del libro
MUSULMANES QUE ENCONTRARON A CRISTO
Testimonios vivientes del poder del evangelio
entre los seguidores de Mahoma
del autor R. F. Wootton

TIYAMIYU AKINLADE
Nigeria
EL PADRE DE TIYAMIYU AKINLADE encabezaba un grupo familiar musulmán importante en su pueblo. Cuando Tiyamiyu era un niño pequeño fue enviado a estudiar en la tradicional escuela coránica bajo la tutela del maestro más sabio del pueblo. Su padre declaró que jamás asistiría a la escuela primaria corriente; sin embargo, cuatro años más tarde, durante un viaje de negocios, otros familiares permitieron que Tiyamiyu asistiera a esa escuela. Al regresar su padre, no le quedó más que aceptar lo sucedido. Tiyamiyu sin embargo, siguió yendo a la escuela coránica todas las noches después de la escuela diurna regular.
Al cumplir los catorce años, ya conocía bien los principales argumentos anticristianos. En su Biblia había marcado los textos donde aparece Moisés dando instrucciones sobre cómo realizar los ritos de purificación y el relato de cómo lavó Jesús, los pies de sus discípulos además de la cita que dice que Esdras sirvió como muezín llamando a su gente a la oración pasajes con los cuales atacaba a los cristianos afirmando que estos deberían practicar la purificación y la oración ritual tal como lo hacían ellos porque así estaba escrito.
Algún tiempo después, el obrero cristiano que servía en la iglesia local se hizo amigo del padre de Tiyamiyu, con lo que el muchacho tuvo la oportunidad de relacionarse y jugar con los niños que vivían en la casa de la misión y de observar todo lo que allí sucedía. Entre otras cosas, le llamó la atención la preocupación del misionero por todos los que llegaban, la atención con que los recibía, cómo conversaba con ellos y los entretenía, siempre atento e interesado por la salud de cada uno y dispuesto a ofrecerles ayuda mientras que por el contrario, las personas que buscaban a su maestro musulmán lo hacían para solicitar remedios mágicos o protección contra algún hechizo o para realizar uno contra alguien a quien querían hacer daño.

Tiyamiyu empezó a sospechar que lo que le interesaba al maestro era el dinero que le pagaban por esos servicios y que en realidad no le importaba mucho el bienestar de las personas que lo visitaban y así, empezó a pensar cada vez con mayor interés, en el mensaje de Cristo. Comenzó a amar la Biblia y poco después tomo la decisión de ser cristiano; pero no se atrevía a hablar del tema con su padre de modo que se las arregló para pasar un año en otro lugar junto con un amigo cristiano. Una vez de vuelta a su hogar, fue nombrado maestro en una escuela primaria musulmana. Allí, tenía que repetir oraciones islámicas y asistir a la mezquita en cuerpo, aunque no en espíritu deseando poder asistir a la iglesia de su pueblo los domingos, pero mitigaba su profundo deseo visitando a un familiar cristiano a varios kilómetros de distancia para congregarse con él.
Poco después de cumplir los diecinueve años Pidió el bautismo al ministro de esa iglesia, y fue bautizado en secreto, cambiando su nombre de Tiyamiyu por el de Timoteo.

Su padre se enteró pronto y convocó a la familia a una reunión, anunciando que el viernes siguiente llevaría a Timoteo a la mezquita para lavarle el bautismo y hacerlo musulmán de nuevo. El joven escuchó la conversación con mansedumbre, y por fin pudo exponer su punto de vista y explicar a su familia que así como sus abuelos paganos les habían permitido convertirse al islam porque ellos creían que era lo correcto así también, por la misma razón debían hacer ellos con él de lo contrario estarían pecando. Este argumento convenció a sus padres que finalmente le permitieron convertirse a Cristo.

La familia aunque molesta, aceptó que la decisión del joven era inevitable. Ahora era el turno de Timoteo quien después de muchos esfuerzos persuadió a su padre de asistir a su ordenación en el ministerio durante la cual Timoteo leyó el evangelio y ayudó a servir la Santa Cena lo cual llamó la atención de su padre que le pregunto qué era aquello que estaban repartiendo. —¿Qué era lo que estaban repartiendo? a lo que el joven respondió —No puedo explicártelo ahora, pero oraré para que un día puedas participar.

Esa fue la primera vez que su padre asistió a un culto cristiano pero de alguna manera Dios tocó su corazón porque volvió a la siguiente reunión y desde entonces empezó a declararse seguidor de Cristo.
Varios miembros de la familia también lo han hecho, aunque su madre aún persiste en ser musulmana y cuando lo visita a Timoteo siempre le pregunta si hay un lugar para hacer sus oraciones. El por su parte participó en cursos sobre estudios islámicos donde aprendió a leer y a traducir algunas de las partes del Corán con lo cual pudo llegar a comprender mejor el islamismo y a sus seguidores y con paciencia logró organizar reconciliar y unir a los miembros de la primera iglesia cristiana de la cual fue ministro.

Cuenta su historia que desde el comienzo y siguiendo el ejemplo de aquel primer misionero, mostró que estaba tan interesado en los musulmanes del pequeño pueblo como en los cristianos y lo demostró involucrándose en toda clase de actividades dentro de la comunidad ayudando incluso en la construcción de la carretera o apoyando la fundación de una maternidad para que las personas no tuvieran que caminar kilómetros hasta el hospital más próximo.

Los musulmanes por su parte sabiendo que era un convertido, se mostraban desconfiados y a la defensiva pero él sabiamente, no discutía el islam, sino que los visitaba al igual que a los cristianos, dedicándose a todo lo que promoviera el bienestar de la comunidad. Impulsó un proyecto de cría de peces que sirve de fuente de empleo para los más jóvenes. También visitó regularmente al jeque y a sus consejeros en el palacio. Su carisma fue tal que la gente empezó a llamarlo el pastor de todo el pueblo sin embargo, no participó en ceremonias islámicas en las que posiblemente tendría que comprometer su fe.
Sirvió con el proyecto «Islam en África» antes de cursar estudios universitarios sobre el islam. Dispone de un temperamento feliz, cálido y optimista. Es amante de la música y del drama, y los utiliza al servicio del evangelio. Anima a los musulmanes a explicar su punto de vista religioso, ya que desea primero comprender a las personas. Por eso las escucha pacientemente. Cuando llega el momento de testificar sobre Cristo, sabe cómo tranquilizar a su oyente, hablándole con claridad pero sin ofender.

Recomienda conversar calmadamente con uno o dos musulmanes, en lugar de organizar reuniones masivas.
Actualmente, ciertos cristianos cuestionan si deben testificar a los musulmanes o no ¡Timoteo es una respuesta viviente a esa pregunta!